Burkina Faso: impulsar el talento científico de las mujeres
En junio de 2026, Burkina Faso suspendió los concursos de belleza en todo el país. Dos meses después, lanzó HAKILI Mousso, una competición nacional destinada a reconocer el talento científico femenino. Dos noticias que permiten poner el foco en una cuestión fundamental: cómo dar visibilidad a las capacidades de las mujeres y ampliar sus oportunidades de desarrollo.
De los concursos de belleza a la excelencia científica
La suspensión de los certámenes se justificó desde la defensa de la identidad cultural, los valores sociales y la dignidad humana. El Gobierno cuestionó determinados modelos estéticos y promovió una revisión de los concursos para adaptarlos a la cultura del país.
En agosto llegó HAKILI Mousso, una iniciativa impulsada por la Presidencia de Burkina Faso para destacar el talento científico de las jóvenes. En su primera edición participaron 84 candidatas que compitieron en matemáticas, física y química. Las mejores clasificadas recibieron premios económicos, material informático y becas, entre otros apoyos.
El concurso también acercó a las participantes a profesionales de sectores tecnológicos, permitiéndoles conocer otras trayectorias profesionales y descubrir posibles caminos para su futuro.
Esta iniciativa cobra especial relevancia ante la desigual participación en las diferentes ramas educativas. Durante el curso 2025-2026, las chicas representaban el 36,7% del alumnado de las ramas científicas de Burkina Faso, frente al 59,5% de las ramas no científicas, según datos oficiales citados por el Ministerio de Enseñanza Superior, Investigación e Innovación.
Iniciativas como HAKILI Mousso ponen en primer plano las capacidades de las jóvenes y su potencial para contribuir al desarrollo científico y tecnológico de su país. Además, sus participantes pueden convertirse en referentes para otras estudiantes, acercándoles nuevas posibilidades académicas y profesionales.
El talento científico femenino necesita oportunidades
Para que más mujeres puedan desarrollar sus capacidades, el reconocimiento público debe ir acompañado de oportunidades educativas reales. Esto implica contar con recursos para aprender, orientación académica y contacto con profesionales que permitan conocer distintas opciones de formación y empleo.
También es importante acercar la ciencia y la tecnología a las niñas desde las primeras etapas educativas, despertar su curiosidad y mostrarles que pueden formar parte de estos ámbitos. Cuanto más diversas sean las experiencias y los referentes a su alcance, más herramientas tendrán para tomar decisiones sobre su futuro.
De los referentes a las oportunidades reales
En InterTech Cooperación ya abordamos esta cuestión en nuestro artículo Mujeres en STEM: el futuro científico comienza en sus aulas. En él destacamos la importancia de acercar la ciencia y la tecnología a las niñas desde las primeras etapas educativas, despertar su curiosidad y mostrarles la diversidad de caminos profesionales que pueden seguir.
Iniciativas como HAKILI Mousso contribuyen a dar visibilidad al talento femenino, pero ampliar las oportunidades requiere también recursos educativos, orientación académica y contacto con referentes profesionales.
Desde InterTech Cooperación entendemos la educación y la ciencia como herramientas para reducir desigualdades. Impulsar la participación de las mujeres en STEM significa trabajar para que más jóvenes puedan descubrir sus capacidades, desarrollar sus intereses y construir su propio futuro.
El talento científico está en todas partes. El reto es que todas las jóvenes tengan la oportunidad de descubrirlo y desarrollarlo.